El Departament de Salut ha seleccionado a la Àrea Integrada de Salut (AIS) Baix Llobregat Nord-Sant Boi para desarrollar una prueba piloto que cambiará la forma en que se organizan los servicios sanitarios y sociales en la comarca. El nuevo modelo empezará a desplegarse en los próximos meses y se prevé que funcione a pleno rendimiento a partir de enero de 2027.
La medida dará cobertura a unas 340.000 personas de las zonas de influencia de los hospitales Sant Joan de Déu de Martorell y Sant Boi. El objetivo principal es hacer frente al envejecimiento de la población y al aumento de las enfermedades crónicas con una mejor organización de los recursos existentes.
Menos trámites y más atención a domicilio
El gran cambio para los vecinos de la zona será la coordinación directa entre profesionales. Hasta ahora, la atención primaria, los hospitales, la salud mental y los servicios sociales de los ayuntamientos funcionaban de forma más independiente. Con esta prueba piloto, trabajarán en red para evitar que los pacientes tengan que repetir pruebas, hacer desplazamientos innecesarios o pasar por burocracias duplicadas.
Según explica Anna García-Altés, gerente de la Regió Sanitària Barcelona Metropolitana Sud, el proyecto busca ofrecer una atención «más ágil y próxima» reforzando el trabajo conjunto entre los centros de salud y las administraciones locales.
Cuatro ejes para cambiar el servicio
La propuesta se concreta en cuatro puntos clave:
- Salud comunitaria: Creación de acciones conjuntas de prevención entre los municipios de la zona.
- Atención en el domicilio: Refuerzo de las visitas a casa para personas mayores, con dependencia o enfermedades crónicas complejas.
- Seguimiento continuo: Planes de tratamiento compartidos entre médicos de cabecera y especialistas para que el paciente no quede «desconectado» tras una alta o consulta.
- Integración entre hospitales: Coordinación operativa entre Martorell y Sant Boi para reducir listas de espera y compartir especialidades sin derivar a los enfermos fuera del territorio.
Con este proyecto, la comarca se sitúa como uno de los puntos de referencia en Catalunya para poner a prueba si esta reorganización de los servicios públicos logra mejorar la atención diaria que reciben los ciudadanos.














































