El turismo se consolida como uno de los motores de empleo y actividad económica en el Baix Llobregat

El sector turístico continúa afianzándose como uno de los grandes motores de la actividad económica y empresarial del Baix Llobregat. Así lo confirma el informe anual de coyuntura turística correspondiente a 2025, elaborado conjuntamente por el Consorci de Turisme del Baix Llobregat y el Observatori Comarcal, que sitúa al pasado ejercicio como el segundo mejor de la última década en volumen de ocupación.

En la actualidad, las actividades turísticas representan ya el 13% de la estructura empresarial del Baix Llobregat y concentran el 10% de la población ocupada de la comarca. Durante 2025, el sector contabilizó 37.075 puestos de trabajo, manteniendo una dinámica de crecimiento que supera el ritmo general de la economía comarcal registrado desde 2008. Esta tendencia positiva se traslada también a las cifras de desempleo: el año cerró con 3.147 personas en paro en este ámbito, la segunda cifra más baja de los últimos diez años.

Por lo que respecta a la dinámica laboral, la contratación alcanzó las 29.626 nuevas firmas, con una tasa de temporalidad que se situó en el 50,4%. Por actividades, la restauración continúa siendo el pilar principal del sector en la comarca, al concentrar más del 75% de las empresas turísticas y el 57% de los puestos de trabajo. Le siguen el transporte aéreo, con el 16% de la ocupación, y las actividades deportivas y de entretenimiento, que generan el 15,6% del empleo y aglutinan al 17% de las empresas.

En el ámbito hotelero, la comarca superó el millón de visitantes al registrar 1.233.912 turistas y un total de 2.743.608 pernoctaciones. Los viajeros internacionales representaron el 56% del total de clientes, procedentes principalmente de Francia, Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido, junto con Catalunya y la Comunidad de Madrid en el mercado nacional. En cuanto a las motivaciones de estancia, los negocios encabezaron las pernoctaciones con un 45%, seguidos por los viajes de vacaciones, que representaron el 27%.

La oferta de plazas hoteleras experimentó un incremento del 3% respecto al año anterior, alcanzando una media diaria de 11.408 plazas, lo que supone un crecimiento del 11,4% en comparación con las cifras previas a la pandemia en 2019. Aunque la ocupación media se fijó en el 60% —aún ligeramente por debajo de los registros de 2019—, el clima empresarial mostró un balance muy favorable: la valoración del empresariado superó el notable durante casi todos los meses del año, confirmando la percepción positiva sobre la marcha del negocio y consolidando al turismo como un eje estratégico para el desarrollo económico del territorio.