El Hospital de Bellvitge lidera el uso de corazones artificiales de última generación en España

El centro sanitario metropolitano se consolida como referente estatal en tecnología biomédica e innovación aplicada a la insuficiencia cardíaca grave, registrando en 2025 su cifra récord de implantes

El Hospital Universitario de Bellvitge (HUB) vuelve a posicionarse a la vanguardia de la tecnología médica en España. Durante el año 2025, el centro completó un total de 11 implantes de dispositivos de asistencia ventricular izquierda (DAV) de larga duración, la cifra más alta registrada en todo el Estado, además de liderar en Cataluña con 31 trasplantes cardíacos.

Estos dispositivos, conocidos popularmente como corazones artificiales, consisten en bombas centrífugas miniaturizadas que se implantan en el ventrículo izquierdo para garantizar el bombeo continuo de sangre a todo el organismo. La rápida evolución tecnológica de estos aparatos ha supuesto un salto cualitativo en la fiabilidad, autonomía y reducción de complicaciones para los pacientes.

De “puente” para trasplantes a solución definitiva

Tradicionalmente, las asistencias ventriculares mecánicas se utilizaban de manera temporal a la espera de un órgano compatible. Sin embargo, la innovación en ingeniería biomédica permite que hoy en día se consoliden como terapia de destino (o definitiva) en casi la mitad de los casos, especialmente para pacientes con contraindicaciones para el trasplante tradicional por edad o patologías previas.

El jefe del Servicio de Cirugía Cardíaca del HUB, el Dr. Daniel Ortiz, destaca que estos avances de flujo continuo han permitido ofrecer una alternativa real de supervivencia a personas que antes no tenían opciones quirúrgicas.

En la actualidad, el equipo multidisciplinar del hospital realiza el seguimiento ambulatorio de 40 pacientes que hacen vida cotidiana portando este tipo de tecnología.

Tecnología, autonomía y la figura del “paciente experto”

Pese a requerir una gestión diaria de baterías externas y un controlador compacto que los pacientes llevan consigo en una pequeña mochila con hasta 17 horas de autonomía, la tecnología actual permite recuperar un alto grado de independencia.

A este avance técnico se suma la consolidación del “paciente experto” en el hospital. Pacientes como Juanjo (44 años) o Ramon (50 años) participan activamente orientando y acompañando a nuevos candidatos. Explicar cómo es el día a día —desde pasear o conducir hasta acudir a conciertos portando el dispositivo— ayuda a resolver dudas y reducir la incertidumbre ante intervenciones de alta complejidad.

Con casi 100 corazones artificiales implantados desde 1992 (cerca del 16% del total nacional), el Campus Salut Bellvitge reafirma su papel como motor de innovación sanitaria, talento médico y transferencia tecnológica en el territorio.