Barcelona da un paso más en su posicionamiento como referente internacional de la industria 4.0 con la ampliación del DFactory Barcelona, un proyecto estratégico impulsado por el Consorci de la Zona Franca de Barcelona que triplicará su superficie en los próximos meses.
La iniciativa permitirá pasar de los actuales 17.000 m² a un total de 60.000 m², con una inversión estimada de 50 millones de euros. Este crecimiento irá acompañado de un importante impacto en el empleo, con la previsión de alcanzar hasta 1.500 puestos de trabajo directos y cerca de 5.000 indirectos.
Un ecosistema tecnológico en plena expansión
Actualmente, el ecosistema del DFactory ya cuenta con 44 empresas vinculadas a sectores clave como la robótica, la inteligencia artificial, la impresión 3D o la ciberseguridad, consolidándose como uno de los principales hubs de industria avanzada del sur de Europa. Las compañías instaladas han generado decenas de patentes y destacan por su alto nivel de cualificación, con una fuerte presencia de talento internacional.
La ampliación contempla la construcción de cuatro nuevos edificios destinados a fabricación, laboratorios, oficinas y servicios, además de un espacio específico para grandes eventos internacionales. Este crecimiento refuerza el concepto de campus industrial conectado, diseñado para fomentar la colaboración entre empresas, centros tecnológicos e instituciones.
El impulso del Distrito 4.0
El proyecto se enmarca dentro del desarrollo del Distrito 4.0 de la Zona Franca, una iniciativa que busca atraer inversión, talento y nuevas oportunidades económicas en torno a la transformación digital de la industria. Sectores como la salud, la agroindustria avanzada o las tecnologías emergentes tendrán un papel destacado en esta nueva fase.
Con esta ampliación, Barcelona consolida su apuesta por un modelo industrial más innovador, sostenible y basado en el conocimiento, capaz de generar actividad económica de alto valor añadido y reforzar su competitividad a escala global.
Además, el crecimiento del DFactory Barcelona abre nuevas oportunidades para startups, pymes tecnológicas y corporaciones industriales que busquen un entorno donde testar, escalar e internacionalizar sus soluciones. La concentración de talento, infraestructuras y la colaboración público-privada convierte este enclave en un espacio especialmente atractivo para empresas que operan en la nueva economía y que necesitan entornos flexibles, conectados y orientados a la innovación constante.




















































