El pasado jueves se abría la competición en el Campeonato del Mundo de Ciclismo Adaptado de Baie-Comeau, con los triciclos y los handbikes como protagonistas, y la Selección Española de Ciclismo Adaptado no ha podido empezar mejor su andadura tras la conquista del maillot arcoíris por parte de Sergio Garrote (H2), quien demuestra así el gran estado de forma en el que se encuentra.

Con el italiano Luca Mazzone y el galo Florian Jouanny como principales rivales en una de las pruebas más igualadas del paraciclismo internacional, el handbiker español ha dominado de principio a fin la competición sobre un trazado de 18,9 kilómetros. Garrote ya avisaba de su objetivo tras marcar el mejor tiempo en el punto intermedio, aventajando en nueve segundos al francés. Con un tremendo pundonor, el campeón paralímpico de la modalidad amplió su diferencia en la línea meta con su homólogo en ruta hasta los 16” y en 29” respecto al insaciable Mazzone. El catalán, que fue capaz de vencerlos en la pasada Copa del Mundo de Quebec, consigue así un deseo título, después de haberlo rozado tanto en 2021 como en 2019. “Es un sueño hecho realidad. Llevo siete años de duro trabajo para conseguir este maillot”, manifestaba el paraciclista tras enfudarse el ansiado arcoíris.