Tras resultar fallida la primera licitación al quedar el concurso público desierto, el Ayuntamiento de Barcelona y el Àrea Metropolitana (AMB) vuelven a impulsar la empresa mixta Habitatge Metròpolis que debe incrementar la oferta de alquiler asequible en la conurbación de Barcelona. La intención es alzar 4.500 pisos en régimen de arrendamiento barato en diez años –podrían albergar a unas 12.000 personas– para solucionar parte del problema habitacional que sufre la ciudad y los municipios del entorno.

La escalada de precios que ha sufrido la vivienda de alquiler en estos últimos años está asfixiando a muchos ciudadanos. El 40% de los habitantes del área metropolitana que vive en pisos de arrendamiento dedican el 43% de sus ingresos a pagar la renta mensual, según el Observatori Metropolità de l’Habitatge. Así, las cosas, está previsto que la comisión de Drets Socials discuta hoy las nuevas bases del contrato negociado –no es necesaria una nueva licitación– que se podría aprobar en el pleno de finales de mes, mientras que el Àrea Metropolitana podría dar luz verde a toda la tramitación el 30 de este mes. Habitatge Metròpolis Barcelona es una empresa mixta participada al 50% por la administración y un socio privado que prevén alzar o captar 2.250 viviendas en la ciudad de Barcelona y otras 2.250 en los municipios del área metropolitana, con unos precios muy por debajo del mercado, de entre 400 y 600 euros.

Publicitat

Las futuras viviendas se alzarán en solares municipales y tendrán unas rentas por debajo del precio de mercado

La concejal de Vivienda, Lucía Martín, explica que se han modificado algunos de los puntos del contrato para dotarlo de mayor flexibilidad y hacerlo más atractivo para los futuros operadores privados. Señala que ha sido un aprendizaje difícil al tratarse de una empresa mixta que no existe en España, aunque en otras ciudades europeas hace años que ya funcionan en la promoción de vivienda asequible.

Las bases establecen que la empresa privada aporte un capital inicial, que oscila entre los 58 y los 104 millones de euros, pero tiene un margen flexible de aportación de un 20% más o menos, según la coyuntura del momento. Asimismo, la vinculación al operador metropolitano ha pasado de cinco años, en la anterior licitación, a tres en este procedimiento negociado. Según la alcaldesa de Sant Feliu de Llobregat y presidenta del consejo de administración de Habitatge Metròpolis, Lidia Muñoz, también se ha incrementado la rentabilidad que extraerá el socio privado de las viviendas. “Se han aumentado sensiblemente los porcentajes por la promoción, la gestión de los pisos y el dividendo preferente”, señala. Advierte, que al tratarse de una sociedad mercantil el ritmo de edificación será más rápido que el de la vivienda protegida tradicional que está sujeto a una normativa más estanca que a veces se eterniza antes de poder sacar adelante una promoción.

Muñoz además explica que para dar más garantías al futuro socio se han identificado los solares que se van a desarrollar. Apunta que el operador metropolitano funcionará en contraposición al Impsol, entidad pública empresarial local dependiente del AMB, que construye vivienda protegida destinada al mercado de la compraventa porque muchos ayuntamientos necesitan venderlas para poder sufragarlas. Asimismo, Martín confía que una vez que la empresa mixta funcione los ayuntamientos del área metropolitana se animen a aportar más suelo. Una vez se apruebe la propuesta en el pleno municipal y del AMB a finales de año podría estar constituida la empresa y el consejo de administración que estará formado por ocho miembros y un consejero independiente. Tanto Martín como Muñoz consideran que a finales del año que viene o principios del 2022 se podrían iniciar las primeras promociones. Los futuros inquilinos deberán cumplir una serie de condiciones y la adjudicación se hará a través del registro de solicitantes.

FER UN COMENTARI

Please enter your comment!
Please enter your name here